De verdad creo que todos tendríamos que preguntarnos esto todos los días de nuestra vida. Pero no lo sabía hasta que un día llegué por accidente a la web de Danielle Laporte y, como no, mis ansias me llevaron a comprar su libro The Desire Map (literalmente, el mapa del deseo). ¿O fue intuición?
El caso es que el libro de Danielle me hizo darle un momento al stop, analizar mi vida y ver las cosas desde otro punto de vista, cosa que siempre se agradece.
Resumiendo mucho, ella defiende que todo lo que hacemos está movido por nuestro deseo de sentirnos de determinada manera, y que podemos usar ese anhelo, esa fuerza para modelarnos una vida mejor y acorde a nuestros valores y sentimientos.
Los sistemas tradicionales de consecución de objetivos causan una gran frustración y angustia, ya que si no conseguimos lo que teníamos planificado punto por punto nos agobiamos y nos quedamos con la sensación de no haber cumplido una mierda.
Sí, su sistema está basado en nuestros sentimientos y deseos. Dicho así suena algo cursi, pero si te explico que no importa lo que hagamos para sentirnos de X o de Y manera, si no el sentimiento de bienestar en sí, quizá te suene un poco mejor.
Grábate eso en la cabeza.
A mí, un sistema que me hace centrarme en lo que yo realmente quiero y no en lo que se supone que debería hacer, me mola. Y si no tengo que depender de una lista eterna de to dos que jamás llegaré a tachar (y tú tampoco y lo sabes), pues infinitamente mejor.
El poder de saber cómo te quieres sentir
Un ejemplo: imagina que tu objetivo es comprarme una casa de dos habitaciones en el centro de la ciudad. Es un objetivo muy loable, pero quizá te resulte más útil plantearte para qué o por qué quieres ese apartamento.
¿Cómo crees que te va a hacer sentir ese objetivo cuando lo consigas? Porque quizá lo importante no es el apartamento en sí, sino el sentimiento de tranquilidad, de hogar, de tener un refugio creativo…que este te proporciona. Y quizá te des cuenta de que la idea de una hipoteca para 30 años te agobia y te desvía de ese sentimiento de bienestar.
Resultado: todo el esfuerzo ha sido en vano porque, incluso aunque consigas convertirte en propietario, vas a estar agobiado por la hipoteca y/o frustrado porque ¡sorpresa! No te sientes como pensabas que te ibas a sentir.
Esto ocurre porque en realidad no querías el piso, sino los sentimientos que tu cabeza asociaba a ese piso según lo que la sociedad dicta y considera aceptable. Así, como tus deseos de sentirte de tal o cual forma no han sido satisfechos, vas a seguir buscando esos sentimientos en nuevos objetivos, estresándote, endeudándote y quién sabe que otras cosas para conseguirlo. Y ahora estás hipotecado y frustrado. No le deseo a nadie esta pescadilla que se muerde la cola.
Cambio de perspectiva
En cambio, si te planteas desde un principio cómo quieres sentirte, quizá descubras que puedes sentirte igual de bien sin ese apartamento.
Igual te das cuenta de que en realidad lo querías porque es un símbolo social de estatus, de bienestar…pero en el fondo no es tu idea de bienestar. Igual te das cuenta de que te puedes sentir igual de bien ahorrando el dinero de la hipoteca para irte de viaje a Honolulu a finales del año que viene.
O igual no, ese apartamento es el sueño de tu vida porque realmente va a hacerte sentir como quieres sentirte. ¡Entonces adelante! La clave es que sea una decisión tomada por ti y no por la sociedad/los demás/lo que se espera de ti. Espero que después de esta parrafada se entienda el concepto :)

Los Core Desired Feelings
Ahora seguro que te estás haciendo la pregunta obvia, ¿y cómo se cómo quiero sentirme en mi vida, en mi día a día?
Aquí entra en juego tu trabajo para descubrir tus Core Desired Feelings, es decir, los sentimientos que te resuenan por dentro, con los que te identificas, y que una vez descubras van a servirte de guía para tomar las grandes y pequeñas decisiones.
Si necesitas inspirarte, aquí tienes algunos ejemplos:
Fuerte
Resiliente
Sensual
Alegre
Libre
Amable
Inspirada
Próspera
Salvaje
Esto son solo ideas, pero tus Core Desired Feelings son tan tuyos y personales que, obviamente, puedes elegir los que quieras.
Lo que me ha cautivado de The Desire Map es que propone un sistema pensado y meditado, único para cada uno porque ha sido creado desde las entrañas de cada uno.
Un sistema que no se basa en lo aceptado socialmente, sino en nuestros deseos, en lo que nuestro corazón anhela realmente. Y eso es taaan unusual rebels que no podía guardármelo para mi ;-)
¿Me cuentas en comentarios cuáles son tus Core Desired Feelings? Estoy deseando que nos inspiremos mutuamente.
Por cierto, si te interesa el tema y quieres adquirir el libro, puedes hacerlo pinchando aquí.




Esto me recuerda al concepto del «ego»: ¿lo haces por tí o por la idea que el ego tiene de tí? Es decir, en lugar de «la presión social» (¡qué fácil es culpar a lo externo de nuestros problemas internos!) es mucho peor la presión que nos ponemos nosotros mismos sobre la idea perfecta que tenemos de nosotros mismos. Esa que se crea por nuestra necesidad patológica de «estar por encima».
Conectar con los sentimientos que dices es toda una aventura interna de autodescubrimiento en la que, además, debemos bregar con el perdonarnos a nosotros mismos nuestros defectos e ir por conceptos en lugar de por objetos materiales.
Muy buen post
¡Cuánta razón! Tenemos que aprender a soltar y a deshacernos de la presión de ser siempre «perfectos» que nos autoimponemos. Como dicen por ahí, no hay peor juez que uno mismo…Gracias por tu aportación, muy interesante como siempre ;)
Gracias por darnos a descubrir gente como Danielle Laporte. Tengo muchas ganas de leer más artículos tuyos creo que tenemos una filosofía en común, la del bienestar. Saludos y hasta pronto!
Anna, ya sabes que soy muy fans de tu filosofía de bienestar aplicado a la decoración. Es algo con lo que siempre me he sentido identificada, hasta hace poco sin ser consciente de ello, así que me alegro mucho de que te guste este espacio:) El libro de Danielle Laporte te lo recomiendo totalmente, creo que te va a gustar! Eso sí, está en inglés, pero me suena que tu no tendrás problemas ;) ¡Gracias por pasarte por aquí!
Me ha encantado este enfoque. La verdad es que ha puesto palabras a algo que yo llevaba sintiendo mucho tiempo: que determinar objetivos y seguirlos está bien, pero aún es más poderoso identificar los motivos por los que los queremos (lo que Danielle llama los sentimientos) y ver si hay otros caminos más fáciles de llegar a esos motivos o sentimientos finales.
Me ha enganchado el libro tal y como lo has presentado… Igual me lo auto-regalo para el mes que viene. ;-)
Un saludo!
¡A mí me pasó exactamente lo mismo, Amparo! Danielle puso palabras y ordenó en un discurso lógico lo que llevaba dando vueltas por mi cabeza mucho tiempo, incluso sin que yo fuera consciente de ello. Por eso, su libro me enganchó al instante, y además es súper motivador porque parece que te quita un peso de encima, ese que muchas veces nos ponemos a nosotras mismas con el debería hacer esto o aquello, soy rara por no querer hacerlo…Ya sabes ;) Si finalmente te animas para el mes que viene, ya me contarás tus impresiones. Mil gracias por pasarte por aquí, nos vamos leyendo :)