Pues sí, soy de esas personas que se van esta misma tarde a un retiro de yoga y por eso deciden inspirar a los demás con un artículo para no hacer yoga. Sigue leyendo y te explico, que no me he vuelto loca.
A continuación te explico algunas cosas que posiblemente te ocurran si empiezas a practicar con regularidad, y que pueden gustarte o no. Tú eliges:
Cambiarás tus hábitos casi sin darte cuenta.
Es muy posible que, de repente, no soportes el olor del tabaco, o que el cuerpo te pida comer menos carne y más alimentos saludables. La razón es que tu cuerpo se está afinando y aprendiendo a identificar lo que necesitas. Puede que la comida basura no te sepa a pura magia, como ocurría antes. Esto es un problema si quieres salir de fiesta como siempre y zamparte ese trozo de pizza lleno de bacon del malo a las cuatro de la mañana.
Se removerán cosas dentro de ti.
Puede que empieces a cambiar ciertos puntos de vista, o que de repente cosas que no te hacían mucha gracia empiecen a irritarte de una forma insoportable. Seguramente necesites cambiar las cosas que no funcionan en tu vida. Eso exige mucho trabajo.
Cursileces aparte, empezarás a escuchar a tu corazón.
Quizá te empiece a importar un culo bastante poco lo que piense la gente de tí. Si te dejas llevar, cada día serás más auténtico, más tú. Y eso te puede hacer pasar por situaciones incómodas o quedar mal con gente que realmente no te importa. Un drama torero, vaya.
Vas a sudar. Y mucho.
Con lo incómodo que es eso. El resultado será un cuerpo más sano, purificado, con el sistema glandular funcionando a tope y la energía fluyendo sin bloqueos. Pero te vas a cansar. Los primeros días (y los no tan primeros) tendrás agujetas, y a ti te habían dicho que el yoga consistía en hacer estiramientos y en sentarse haciendo OMMMM y poniendo cara de concentrado. Sudar y hacer abdominales no entra en tus esquemas, para eso te vas al gimnasio.
Aprenderás a apreciar los pequeños detalles.
Estarás más presente en todo lo que haces (eso que algunos llaman mindfulness). Esto incluye los momentos malos, que no se deben pasar por alto, sino que hay que «atravesarlos» siendo consciente de ellos, y luego dejarlos ir. Vivir las emociones negativas.
Y obvio que es más fácil darse a la bebida o anestesiarse viendo la tele que ser consciente de lo enfadado, triste o decepcionado que estás. Eso es así, pero como dice Mia Astral, una vez consciente no puedes ser indiferente-
En definitiva, si te abandonas al yoga tu vida va a dar un vuelco. Todo va a empezar a fluir y vas a tener que cambiar patrones y conductas que te perjudican. Vas a estar más despierto, más sensible, más intuitivo y más en contacto con tus sentimientos. Y eso exige valor y coraje. Si te enganchas, luego no te quejes de que no te había advertido ;)



Verdad de la buena! Me ha encantando el «Quizá te empiece a importar un culo lo que piense la gente de tí.»
Muy genial
¡Ey, que la palabra culo está tachada en nombre de la decencia!jajaja Me alegro de no ser la única a la que le ocurren estos cambios, son intensos pero molan bastante…¡Un besote!
Pues me has convencido! Soy más de Pilates pero tengo muchas ganas de probar el yoga…¿me enseñas? Saludos!
Dame un tiempecito y podré ser tu teacher!jaja De Pilates también he oído cosas muy buenas, tengo ganas de probar. ¡Gracias por tu comentario y a cuidarse, sea como sea! ;)
Jaja, qué bueno! Me pasa lo mismo, sobretodo lo primero, de repente prefiero comer más sano, me ha salido sólo, no «venga voy a comer más verduras que es lo que se debe hacer». Muy fuerte!!
También apuntaría, dormir como un lirón. Bueno a mi me pasa, duermo muchísimo más.
Pero no sé si es antes el huevo o la gallina. Quiero decir, no estoy segura de si primero empiezas cambiando tú y eso te anima a ir a yoga o bien empiezas a hacer yoga y eso te produce en cambio. En cualquier caso, sea el camino que sea, genial igualmente!!
Un blog estupendo, encantada de haberlo conocido!!
¡Hola Rosa!La verdad es que es sorprendente, yo jamás pensé que iba a cambiar así, naturalmente…Obviamente de vez en cuando vuelven los gustos antiguos jajaja, pero el conjunto final es más sano, desde luego :) En cuanto a tus horas de sueño, soy de las que creo que vienen efectivamente por tu práctica de yoga, pues uno de los beneficios más comprobados es que ayuda a mejorar la calidad del sueño. Sea como sea, ¡qué gustazo! :D Por cierto, muy chulo tu blog, ya me verás por ahí de vez en cuando! Gracias por pasarte y un beso enorme