Ya se que el otro día comenté que me interesa más el mundo de la belleza que el de la moda, y que de un tiempo a esta parte estoy intentando simplificar mi vida y eso incluye realizar menos compras inútiles, pero…cuando llega el 7 de enero con el consabido cartel de rebajas bajo el brazo no puedo evitar que se me vayan un poquito los ojos detrás de los escaparates. Luego es entrar en cualquier tienda y contemplar el escenario rebajil digno de World War Z, con montañas de ropa y locos corriendo por todas por todas partes, y me entra el agobio y el estrés y salgo corriendo hacia el lado contrario, como si realmente me persiguieran zombies ávidos de descuentos.

Así que después de repetirme un millón de veces que no necesito nada, me encuentro a mi misma dando un paseo por el centro, viendo cosas que me gustan (obvio, las leyes del universo dictan que cuando no quieres comprar nada es cuando más boniteces te encuentras) y calculando el nivel de endeudamiento al que llegaría si me lo comprara todo. Pero por otra parte me da pereza entrar a las tiendas. Qué le vamos a hacer, soy humana.

Soy humana y se que vosotros también, así que he pensado que sería buena idea compartir unos cuantos trucos para comprar con cabeza en rebajas (y durante todo el año, de paso). ¡Apunta!

1. Limpieza de armario. No dejes de leerme tan rápido, porfa. Puede que sea un consejo muy de madre, pero antes de sucumbir a la tentación de darte el paseo de “a ver qué hay”, tienes que ver de lo que dispones. Esta es la regla de oro. Sí, da pereza ponerse a hacer limpieza de armario y  corres el peligro de encontrarte alguna camiseta fosilizada, pero hay que hacerlo por varias razones: para deshacernos de lo que ya no usamos, para ordenar lo que nos vamos a quedar y para identificar lo que realmente necesitamos. Mi consejo aquí, sobre todo si eres del equipo de las de camisetas fosilizadas, es que no tengas piedad. Si no te queda bien, fuera. Si hace dos años que no te lo pones y no es una pieza clásica o de gran calidad, fuera. Si tienes cinco camisetas blancas iguales, te quedas con una o dos máximo: las que mejor te queden y de mejor calidad, y las demás…¿lo has adivinado?¡Fuera!
Se han escrito ríos de tinta sobre las limpiezas de armario, y de hecho es objeto de estudio en el CERN, pero con estas pautas básicas tienes para ir tirando.

2. Identificar necesidades y presupuesto. Una vez hecha la limpieza (y sintiéndonos espectacularmente bien por ello), toca pensar qué es lo que realmente necesitamos, como decía arriba. En el fondo lo sabes, no hace falta pensar mucho. Si son básicos, es decir, prendas que van con tu estilo y que sabes que vas a explotar al máximo, mucho mejor. Digo lo de “que van con tu estilo” porque hay prendas consideradas universalmente como básicas que igual no te hacen ningún apaño. Por ejemplo, yo ya no se cuántas bailarinas me he comprado siguiendo los típicos consejos de “básicos para un armario completo”. ¿Sabes dónde están todas? Muertas de risa en el rincón de los zapatos. En cambio, puedo tener 50 zapatillas tipo Converse-Vans y ponérmelas todas (tranquilos, no tengo 50 ni 20 ni 10, pero se me entiende).  Una vez identificados tus básicos, suele ser útil calcular cuanto te puedes gastar aproximadamente en su adquisición.

3. Ahora sí, ¡rebajas! Estoy segura de que no tengo que explicarte como se hace, pillina. Pero seguro que te vienen bien algunas pautas:

  • Cuando te encuentres ante la típica oferta de 3×2, respira hondo y piensa si realmente te gustan todas las prendas que te estás planteando comprar. Muchas veces, para aprovechar una oferta escogemos una prenda que nos gusta y dos que sin más, por ejemplo, y el resultado es un armario lleno de prendas que ni fú ni fá. Recuerda que eso es precisamente lo que quieres evitar.
  •  Fíjate en los detalles. Asegúrate de que las prendas que vas a comprar están debidamente rebajadas con su etiqueta de precio correspondiente, que conservan las mismas garantías, que están en perfecto estado, que se pueden cambiar…Esto te evitará desilusiones y paseos posteriores a descambiar cosas (odio máximo hacia ellos).
  •  Innova. Es el momento para visitar tiendas que normalmente no te puedes permitir (teniendo tu presupuesto siempre en mente, claro) o para visitar tiendas más pequeñas, exclusivas, vintage, de barrio…¡Nunca sabes los tesoros que te puedes encontrar!
  •  Y mi consejo favorito: si no estás segura de si una prenda es para tí, date tiempo: da un paseo, vete a casa o cambia de actividad, y si pasado ese tiempo sigues pensando en ella, cómprala. Es un truco un poco arriesgado en rebajas, porque algunas cosas vuelan, pero lo que yo hago es acortar los tiempos: si normalmente dejo pasar uno o dos días para ver si la prenda sigue rondándome la cabeza, en período de Apocalipsis zombie rebajas dejo pasar un rato o unas horas. Es un truco infalible que te ayudará a reducir las compras con impulso y a comprar con seguridad y decisión.

Como ves, las pautas que te doy son de sentido común, pero son las que me funcionan. Tengo curiosidad por saber cuáles son tus trucos para sobrevivir a las rebajas. ¿Me los cuentas en los comentarios?