Sí, como lo oyes. Resulta que la edad y la salud no son enemigas.
Y es que las células de tu cuerpo, guiadas por tu inteligencia inconsciente, se renuevan constantemente hasta hacerlo completamente cada tres años. Aunque la mayoría pensamos que nuestro cuerpo es una estructura estática que envejece, el organismo está en estado de renovación permanente: a medida que se descartan células viejas, se generan otras nuevas para reemplazarlas.
La magia de tu cuerpo
La piel se renueva una vez al mes; el recubrimiento del estómago, cada cinco días; el hígado, cada seis semanas; el esqueleto, cada tres meses.
“A simple vista, estos órganos parecen iguales en cada momento, pero están en flujo permanente. Hacia finales de este año, el 98 por ciento de los átomos de tu cuerpo habrán sido cambiados por otros nuevos». (Deepak Chopra).
¿No te parece una noticia maravillosa?
Esto significa que dentro de un tiempo vas a tener un cuerpo prácticamente nuevo, repleto de células sanas y vibrantes. Es decir, no importa –tanto- lo mal que lo hayas hecho mal en el pasado: puedes empezar hoy mismo a crearte la salud que quieres tener.
Claro que es mucho más fácil pensar que todos envejecemos irremediablemente y que a partir de una edad X es normal que tengamos achaques, estemos deprimidos o medio enfermos…Es muucho más fácil porque nos sitúa en una posición de espectadores de nuestra vida, de victimismo y de “es lo que hay” (aprovecho para manifestar mi odio eterno a esa frase hecha, si alguna vez me la decís probablemente os muerda. Estáis avisados). Pero como dijo un tal Spiderman, un gran poder conlleva una gran responsabilidad. Para tener una buena salud hay que currárselo, o al menos, no ser tan cafre/maltratador de tu propio cuerpo.
Sé que igual estás pensando que se me ha ido la olla. Pero no es algo que me haya inventado yo, sino una corriente de pensamiento que tiene ocupados a los científicos desde hace ya tiempo. Como siempre, en muchos países asiáticos, como la India y China, están más avanzados que nosotros, pero ahora la ciencia occidental está investigando el tema en profundidad. No sin reticencias, todo sea dicho. Es muy difícil aceptar y asimilar teorías que dan una vuelta de campana a todo lo establecido hasta el momento, pero yo creo que merece la pena hacerlo si eso nos va a llevar a un sitio mejor. Pero bueno, voy al grano, que este tema da para otro post …
Uno de los principales estudiosos de este tema, el doctor Deepak Chopra, está dedicando su vida a divulgar esta nueva teoría. Según el Dr. Chopra, envejecimiento y conciencia están muchísimo más relacionados de lo que nos pensamos: de hecho, él defiende que es nuestro condicionamiento, nuestra visión del mundo actual y colectiva, la que acelera el proceso de envejecimiento. Esta manera de ver las cosas, conocida como “hipnosis de condicionamiento social” es una ficción inducida en la que todos hemos acordado colectivamente participar, aunque ni siquiera seamos conscientes.
Tu cuerpo envejece sin que puedas dominarlo porque ha sido programado para cumplir con las reglas de ese condicionamiento colectivo. Y no lo han programado los que dominan Matrix, ni nada por el estilo, sino que lo ha hecho tu propia mente: tu conciencia, tus creencias y tus pensamientos e ideas sobre la vida, la muerte y el inexorable paso del tiempo.
El Dr Chopra lo explica muy bien en su libro “Cuerpos sin edad, mentes sin tiempo”:
“La conciencia marca una enorme diferencia en el envejecimiento, pues, aunque toda especie de vida superior envejece, solo los humanos sabemos lo que nos pasa, y traducimos este conocimiento en decadencia misma. El miedo a la vejez te hace envejecer más aprisa; aceptarla con gracia, en cambio, aleja de tu cuerpo a muchas miserias, tanto físicas como mentales. El dicho del sentido común “Eres tan viejo como crees serlo” tiene profundas implicaciones. ¿Qué es un pensamiento? Es un impulso de energía e información, como todo lo que existe en la Naturaleza. Los paquetes de información y energía que rotulamos árboles, estrellas y océanos podrían ser considerados también pensamientos de la Naturaleza, pero nuestros pensamientos son diferentes en un aspecto importante. La naturaleza queda varada con sus pensamientos una vez que sus patrones han sido establecidos (…) Nosotros, en cambio, no estamos varados en nuestro ciclo de vida; al tener conciencia, participamos en todas la reacciones que se producen dentro de nosotros. Los problemas surgen cuando no nos reconocemos responsables de lo que hacemos”
La historia de Tao Porchon-Lynch
Un ejemplo que me encanta de lo bien que sientan unos hábitos saludables y sobre todo una buena actitud, es la conocida y respetada profesora de yoga Tao Porchon Lynch. Su lema, “There is nothing you cannot do” la ha llevado muy lejos. Tan lejos que tiene ya 96 años y, además de ser una bailarina incansable, ostenta el record Guiness de profesora de yoga de más edad.
Por cierto, esta señora es una yoguini dedicada con más de 70 años de práctica a sus espaldas, y tiene una salud de hierro, una flexibilidad y una fuerza que ya las querrían para sí muchas personas de 20 años (entre las que me incluyo). Saquen sus propias conclusiones.
Pongo el ejemplo de esta señora porque me parece adorable y con una filosofía de vida admirable, pero hay muchos ejemplos más.
De hecho, hay sociedades en los que los mayores son valorados positivamente, y se hacen “competiciones” para ver quien alcanza más edad en mejor estado de forma. En cambio, en las sociedades occidentales, las personas mayores son repudiadas y dejadas en un segundo plano. Si de un día para otro pasas de ser un ser humano útil a jubilarte y sentarte a esperar la muerte con más o menos gracia… ¿cómo no va a afectar eso a tu salud? Es de cajón de madera de pino.
¿Eres responsable de tu salud?
Otro caso que me llama mucho la atención, y aún más después de haber pasado tiempo en una farmacia, es que hay mucha gente que no concibe un cuerpo sano. No os podéis imaginar la cantidad de gente que depende psicológicamente de su visita al médico y de sus pastillas, al margen de que las necesiten por algo fisiológico.
A esto se le llama, señores, dejar tu salud en manos de alguien externo. Se le llama evitar responsabilidades y no querer ver la realidad. Soy un yonki de los tranquilizantes porque me los receta mi médico y sin ellos me muero, pero lo que ocurre en realidad es que no quiero ver la realidad ni ocuparme de ella. Se vive mucho mejor en una burbuja de felicidad nubosa. Ojo, soy perfectamente consciente de que estos fármacos tienen una utilidad notable en crisis agudas y situaciones temporales, pero cuando el tema se alarga indefinidamente creo que estamos ante un problema de inmovilismo y evasión de la realidad.
Vamos, que hay abuelas que están más enganchadas a las drogas que sus nietos, pero como se venden en un establecimiento legal y se las receta el médico, parece que no cuenta.
Esta es una de las formas más comunes de desconectar de nuestro cuerpo y nuestra conciencia, y lo peor es que está totalmente aceptada e integrada en nuestra sociedad.
Y entonces, ¿qué hacemos?
La solución, según los estudiosos de esta rama de pensamiento, es descartar los supuestos sobre la mente y el cuerpo que constituyen los cimientos del condicionamiento, y sustituirlos por otros nuevos, más positivos.
¿El problema? Que es extremadamente jodido darte cuenta de que tu forma de pensar no es tuya, sino condicionada por la sociedad en la que vives. Y no te digo ya cambiarla. Trabajo de chinos.
Pero creo que, aunque no lleguemos a controlar nuestro envejecimiento con una super conciencia a lo Lucy, al menos podemos cambiar nuestra forma de ver la vejez y el paso del tiempo por una visión más positiva, y que además mola mucho más.
No se tú, pero yo prefiero mil veces pensar que mi cuerpo es más que una máquina, que hay una inteligencia que emana directamente de cada célula cuyo único propósito es mi supervivencia y mi bienestar. Quizá tu prefieras pensar que tu cuerpo va en declive constante y que vas a llegar a mayor senil, medio inválido y deprimido, pero algo me dice que ahora que has abierto los ojos prefieres estar en nuestro equipo, ¿qué me dices? ;-)



Hola. Me ha encantado!!
La verdad es que siempre he pensado que la actitud ante la vida es lo que condiciona el envejecimiento. Muchas veces se dice coloquialmente «que mal está envejeciendo» o «que bien llevados lleva los años». El lenguaje no es inocente y subyace un poco la idea que has señalado. Así otras veces se dice «parece más viejo», que es lo mismo a decir «que es un viejo prematuro, sin serlo». Y creo que el quid radica en cómo uno lleva los años y en cómo uno mima su cuerpo y su mente. Es decir, en la actitud ante la vida: «mens sana in corpore sano», ya lo decían los latinos.
Enhorabuena por el artículo me ha encantado.
Saludos
¡Me alegro de que te haya gustado, Gala! Tienes toda la razón, me vienen a la cabeza varias personas que conozco que tienen una mente y una vitalidad propias de un adolescente, y después me he enterado de su edad «biológica» y he alucinado. Y esas cualidades psicológicas (por no decir actitudes) se notan en el cuerpo. Desde luego, yo quiero ser así de mayor :D ¡Gracias por pasarte! Muak
Me parece un planteamiento de lo mas lógico. Yo que solía ser algo reticente a muchos temas que plantea Chopra he terminado haciendo sus retos de meditación de 21 días y leyéndome y recomendando su libro»Supercerebro». Hay una frase suya que me encanta: Si quieres saber como has pensado anteriormente mira tu cuerpo ahora, y si quieres saber como va a estar tu cuerpo en el futuro observa como piensas ahora (o algo así). Un gran post, enhorabuena y también por el blog! Me gusta mucho lo que he visto
¡Qué buena frase, tiene toda la razón…La verdad es que yo también me apunté al reto de 21 días, pero no me dio tiempo ni a empezarlo, ¿qué tal te fue? Muchísimas gracias por pasarte por aquí y por tus palabras <3 ¡Un beso!
Pues me fue genial, ya no me acuerdo del nombre del que hice, porque parece que cada cierto tiempo saca uno junto con Oprah y son de verdad un regalo :-)
Pues me lo apunto para seguirle más de cerca :)
¡Me ha encantado! Y no puedo estar más de acuerdo contigo en todo lo que dices.
Lo «normal» hoy en día es ver la vida como si fuésemos un mero espectador, dejando nuestro poder en manos de los demás. Como si nosotros no tuviésemos nada que ver en ella.
Y me uno a lo que dice Amelia, los 21 días de meditación de Chopra me vinieron muy bien. Siempre que sale uno nuevo me apunto :)
¡Tenemos que recuperar nuestro poder, yeah! Eso es una verdad como un templo. Y con lo del reto de meditación me estáis picando…A ver si retomo esos emails :) ¡Un abrazo!