Y ahora dirás: integrales. Llevar el balance de cuentas de tu empresa. Tener «esa» conversación con «esa» persona importante…
Fuera de bromas, cuando mi chico y yo adoptamos a a pequeña Nina Simone hace ya casi 4 meses (¡cómo pasa el tiempo!) ya preveíamos que iba a ser una experiencia bonita y la vez dura. Y la realidad, como ocurre a menudo, ha confirmado y superado nuestras expectativas. Lo que no me esperaba yo es que iba a aprender unas cuantas cosas sobre salud de una peluchilla de cuatro patas (ojo, que también caga, mea y muerde, pero se lo perdonamos por esa mirada de cocker apaleado que tiene, que ni el gato de Shrek le hace sombra…)
El caso es que entre pises, algún agobio, muchas risas y sobre todo muchos mimos, la señorita nos ha dado unas cuantas lecciones y nos ha recordado cosas que quizá creamos que hemos olvidado, pero que están en lo más profundo de nuestro ser, de nuestra sabiduría interna. Que sí, que hay gente que parece que no la tiene ni dentro ni fuera, pero siempre está por ahí, acechando en el mejor de los sentidos, y esperando a que la rescatemos para ayudarnos a llevar una vida mejor. Pues eso, que hay al menos un par de cosas que Ninota sabe hacer mejor que tú y que yo:
- Escuchar al cuerpo (al nuestro claro, no al del vecino). Los seres humanos, tontos de nosotros, hemos olvidado la importancia de los biorritmos, cuando son algo fundamental para tener una salud plena. Dicho de forma sencilla, los biorritmos son los ciclos naturales que influyen en el ser humano, y conviene conocerlos para aprovechar mejor nuestros recursos y vivir de forma más saludable. Un cachorro de dos meses eso de «no hay tiempo para X» no lo pilla, igual que les pasa a los bebés. Cuando toca ir al baño, toca ir al baño. Que tengo sueño, pues me echo una siestecita en cualquier sitio. Que tengo hambre, el mundo se para hasta que lleno mi estómago. Obviamente, somos seres humanos que vivimos en sociedad y no podemos funcionar así (sería bastante terrible no poder aguantar NADA para hacer nuestras necesidades…lo dejo a tu imaginación), pero a veces, cuando la veo dormir como una bendita, pienso en todas las veces en las que he hecho oídos sordos a las necesidades de mi cuerpo cuando podría haberme parado a descansar un rato y todo hubiera ido rodado después. El resultado de pasar olímpicamente de lo que el cuerpo me (nos) pide a gritos es claro: cansancio extremo, irritación, menos rendimiento y en casos más extremos, enfermedad. Con lo poquito que nos suele pedir para funcionar…Yo ya he tomado nota y estoy reaprendiendo a escucharle.
- Moverse instintivamente, hacer ejercicio, tomar el aire. Puede parecer una tontería, pero es algo que a menudo olvidamos, dejamos para más adelante o directamente ignoramos. Yo la primera, y aún lo sigo haciendo de vez en cuando. Hay días que nos subimos por las paredes y no sabemos porqué…y si te paras a pensarlo, puede que tenga que ver bastante con no moverte, con no estar al aire libre. El cuerpo no está diseñado para estar horas y horas sentado. Y ya no me refiero a irte a correr una hora al día (si lo haces, que sepas que te admiro infinito), sino a dar un simple paseo, a estirar el cuerpo o a desconectar cerca de la naturaleza. Si por lo que sea algún día no le damos el ejercicio que necesita, Nina nos lo recuerda
sutilmente.
¿Mi conclusión tras estos meses? Hay que aprender de los animales a volver a escuchar nuestro cuerpo. Él suele ser bastante claro , si le escuchamos, claro. Si no lo hacemos,alzará la voz un poco más fuerte, y si aún así desoímos su llamada, nos volverá a recordar que necesita atención en forma de enfermedad más grave.
Así que no hay que bromear con él, porque aunque pensemos que lo aguanta todo, si le damos mucha caña en algún momento tendrá que pasar por mantenimiento. Y no nos engañemos, el cuerpo siempre acaba saliéndose con la suya, que si lo piensas, también es «la tuya»: el objetivo final es recuperar el equilibrio. Visto así, lo mejor es intentar que el cuerpo no tenga que gritar-enfermar…¿no crees?
Y tú, ¿identificas las señales que te da tu body cuando está al límite?¿Qué haces para recuperarte? Cuéntame :-)
(NOTA MENTAL: Si tienes mascotas,puedes interpretar este post como una invitación para echarte la siesta con ellas. Nadie te juzgará)




Recuperacion=siesta jaja siempre que no sea una de esas de 2 horas, 10 minutos me han salvado la vida varias veces..
Gracias por los consejos :)
Yo he llegado a ponerme el despertador para dormir cinco minutos, y lo peor de todo es que me hE dormido…jaja eso quiere decir que lo necesitamos! Gracias a ti por tu aportación, ¡un abrazo! :)